Seis espectáculos se sucederán del 13 al 18 de agosto junto al arco romano tras el paréntesis del pasado año debido a las obras en el entorno
‘Cleopatra enamorada, el Musical’, ‘Alejandro y el eunuco persa’, ‘Los hermanos’, ‘Jasón y las Furias’, ‘Iconos o la exploración del destino’ y ‘La aparición’ conforman la programación
La extensión llevará también el Festival a Plasencia con el pasacalles de Colombia ‘Regresos de Ulises: La Odisea’ el 13 de agosto a las 20.00h, que recorrerá al día siguiente las calles de Mérida a partir de las 21.00h
El Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida regresa este verano a Cáparra con la programación más extensa celebrada hasta ahora en esta extensión. Seis espectáculos se representarán durante seis noches consecutivas, del 13 al 18 de agosto, en el singular escenario situado junto al arco romano, después del paréntesis del pasado año, cuando no pudo desarrollarse la programación debido a las obras realizadas en la zona.
La extensión de Cáparra recupera así su actividad con una edición especialmente amplia que refuerza la presencia del Festival en la provincia de Cáceres. El yacimiento arqueológico, situado entre los términos de Oliva de Plasencia y Guijo de Granadilla y a pocos kilómetros de Plasencia, volverá a convertirse en escenario teatral con seis producciones que ofrecen diferentes miradas sobre los mitos, personajes y textos de la tradición clásica.
La programación ha sido presentada hoy en rueda de prensa por Adela Rueda, directora general de Patrimonio Cultural y Documental de la Junta de Extremadura; Antonia Molina Márquez, diputada de Igualdad de la Diputación Provincial de Cáceres; María José Pérez Izquierdo, presidenta del CEDER Cáparra; Jesús Cimarro, director del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, y Miguel Pérez Polo y Esmeralda Suárez, integrantes del elenco de Alejandro y el eunuco persa y de La aparición, respectivamente
El director del Festival de Mérida, Jesús Cimarro, ha destacado que Cáparra recupera este año la actividad del Festival con la programación más extensa celebrada hasta ahora en esta sede, con seis espectáculos entre el 13 y el 18 de agosto y el pasacalles Regresos de Ulises: La Odisea. El director del Festival ha subrayado además la buena respuesta del público, con varias funciones próximas a agotar sus localidades, y ha animado a los espectadores del norte de Cáceres y de otros puntos de la región a acercarse a un enclave que, desde su incorporación como extensión, «cada año va a más».
Adela Rueda, directora general de Patrimonio Cultural y Documental de la Junta de Extremadura, ha puesto el acento en la recuperación del yacimiento tras la inversión de 1,5 millones de euros realizada por la Junta, que ha permitido excavar y acondicionar el foro y restaurar, rehabilitar y consolidar el arco tetrápilo. Tras el obligado paréntesis del pasado año por las obras, Rueda ha defendido que «la cultura y el patrimonio cultural son un tándem que funciona en Extremadura» y ha señalado Cáparra como un ejemplo de la capacidad del patrimonio para convertirse en motor económico, social y cultural.
Por su parte, Antonia Molina Márquez, diputada de Igualdad de la Diputación Provincial de Cáceres, ha resaltado el papel de las extensiones del Festival para acercar la cultura al medio rural, dinamizar los pueblos y atraer visitantes, con un impacto tanto económico como cultural y social. Molina ha definido Cáparra como un reclamo para toda la comarca de Trasierra-Tierras de Granadilla y el norte de la provincia y ha defendido el binomio entre patrimonio y artes escénicas como una herramienta que contribuye también a luchar contra la despoblación: «Nuestra Ítaca particular es acercar la cultura al territorio a través del teatro».
El delegado de Cultura del Ayuntamiento de Mérida, Antonio Vélez, ha recordado los vínculos históricos que unen Mérida y Cáparra, desde la antigua Lusitania hasta la Vía de la Plata, y ha valorado la apuesta del Festival por extenderse por el territorio. Vélez ha destacado especialmente el esfuerzo de producción necesario para adaptar los espectáculos a un espacio patrimonial como Cáparra y la importante presencia en esta programación de autoría, intérpretes y producciones extremeñas.
María José Pérez Izquierdo, presidenta del CEDER Cáparra, ha reivindicado el Festival como una forma de «llenar de vida nuestro patrimonio» y convertir las piedras milenarias en espacios de encuentro, emoción y convivencia. Pérez Izquierdo ha destacado además las actividades desarrolladas durante la semana previa con niños y niñas de los 15 pueblos de la comarca, destinadas a acercarles el legado romano y el propio yacimiento, y ha incidido en la alianza entre cultura, turismo y desarrollo rural: quienes acuden a una representación descubren también los pueblos, la gastronomía, los alojamientos y el comercio de la zona.
Cleopatra enamorada, el Musical abrirá la programación el jueves 13 de agosto. La obra, escrita por Florián Recio, propone un acercamiento musical a una de las figuras femeninas más fascinantes de la Antigüedad y será la encargada de devolver el teatro al escenario de Cáparra.
El viernes 14 de agosto será el turno de Alejandro y el eunuco persa, de Miguel Murillo, una producción que recupera la figura de Alejandro Magno y se aproxima al personaje desde una perspectiva que trasciende la imagen del gran conquistador para adentrarse en sus contradicciones y relaciones personales.
Miguel Pérez Polo, actor del espectáculo, ha explicado ha explicado esta mañana en la presentación que la obra se aleja de la imagen más conocida de Alejandro Magno como guerrero y conquistador para descubrir «ese mundo interior, ese hombre dulce, amoroso, íntimo y vulnerable». El intérprete ha destacado además el marcado carácter extremeño de la producción, con un elenco formado prácticamente en su totalidad por actores de la región y una importante presencia de profesionales formados en la Escuela Superior de Arte Dramático de Extremadura. Para Pérez Polo, vinculado personalmente a Plasencia y buen conocedor del yacimiento, actuar en Cáparra tiene además un significado especialmente emotivo.
La programación continuará el sábado 15 de agosto con Los hermanos, de Terencio, una de las grandes comedias del autor latino, que enfrenta dos maneras muy diferentes de entender la educación, la familia y las relaciones entre padres e hijos a través de una trama que mantiene intacta su capacidad para conectar con el espectador contemporáneo.
El domingo 16 llegará Jasón y las Furias, de Nando López, que revisita el mito de Jasón desde una perspectiva actual y propone un viaje en torno al héroe, sus decisiones y las consecuencias de sus actos.
El lunes 17 de agosto, Rafael Álvarez ‘El Brujo’ subirá al escenario de Cáparra con Iconos o la exploración del destino, una propuesta en la que el actor vuelve a establecer un diálogo entre el mundo clásico y el presente a través de su particular forma de conjugar teatro, pensamiento, humor y narración.
Finalmente,La aparición, de Menandro, cerrará el martes 18 de agosto esta edición de la extensión. La obra pondrá el broche a seis jornadas consecutivas de programación en uno de los enclaves patrimoniales más singulares vinculados al Festival.
Esmeralda Suárez, intérprete del espectáculo ha celebrado la llegada de La aparición a Cáparra después de dos años de recorrido y dos giras en las que, según ha explicado, la producción extremeña ha obtenido una excelente acogida también fuera de la región. La actriz, que cumplió «un sueño» al participar en el Festival de Mérida hace dos años, afronta ahora por primera vez el escenario de Cáparra y ha invitado al público a descubrir el 18 de agosto esta comedia de enredos en la que su personaje, Esperanza, trata de encontrarse a escondidas con su enamorado, Cándido, pese a la enemistad entre ambas familias.
Todos los espectáculos comenzarán a las 22.30 horas.
La programación de la extensión de Cáparra traspasará además los límites del yacimiento arqueológico para llegar a Plasencia. El jueves 13 de agosto a las 20.00h, coincidiendo con el inicio de las representaciones, sus calles acogerán Regresos de Ulises: La Odisea, uno de los pasacalles de la 72ª edición del Festival de Mérida, que al día siguiente recorrerá las calles de Mérida a partir de las 21.00h.
La propuesta llevará el universo de Homero al espacio urbano y acercará el Festival a vecinos y visitantes a través de un espectáculo concebido para transformar las calles en escenario y establecer un contacto directo entre los personajes clásicos y el público.
Con esta programación, Cáparra recupera su lugar dentro de las extensiones del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y lo hace con su edición de mayor duración hasta la fecha, seis jornadas consecutivas de teatro que vuelven a unir patrimonio y artes escénicas en torno al arco romano.
Más información en: https://festivaldemerida.net/otras-sedes/caparra/.
La actriz se incorpora a la larga nómina de intérpretes que han dado vida a Fedra en el Festival de Mérida en su regreso a los escenarios después de 37 años
La tragedia, dirigida y escrita por José María del Castillo, toma el relevo de Cómicos de Roma, que se despidió anoche del Teatro Romano tras cinco funciones con lleno absoluto y 16.411 espectadores
La 72ª edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida ha presentado hoy Fedra en los infiernos, el espectáculo que podrá verse en el Teatro Romano del 12 al 16 de agosto y que supondrá el debut de Lydia Bosch sobre el emblemático teatro y su regreso a los escenarios después de 37 años. La actriz protagoniza una nueva versión del mito de Fedra, escrita y dirigida por José María del Castillo, que propone una relectura del personaje desde el Inframundo, donde la protagonista pide una segunda oportunidad para reescribir su historia y liberarse del peso de la culpa y del destino.
En la presentación han participado el director del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, Jesús Cimarro; el secretario general de Cultura, José Luis Gil Soto; el portavoz del Gobierno emeritense, Julio César Fuster, el autor y director del montaje, José María del Castillo; y el elenco al completo, integrado por Lydia Bosch, Julio Peña, Alejandro Albarracín, Marta Calvó, Antonio Albella, Eva Diago y Yaiza Marcos.
Jesús Cimarro ha celebrado la llegada de Fedra en los infiernos al Teatro Romano y el regreso de la tragedia a la programación del Festival tras las comedias de las últimas semanas. El director del Festival ha destacado la nueva mirada que José María del Castillo propone sobre uno de los grandes personajes de la cultura grecolatina y ha dado especialmente la bienvenida a Lydia Bosch, que debuta en Mérida, al igual que Julio Peña y Yaiza Marcos.
José Luis Gil Soto ha puesto el acento en la capacidad de esta nueva versión para enfrentar a Fedra con una segunda oportunidad: la posibilidad de volver sobre su propia historia y comprobar si es capaz de reescribir su destino o está condenada a repetirlo. El secretario general de Cultura ha relacionado esta propuesta con la fatalidad que nace del propio ser humano y ha invitado al público a enfrentarse desde el graderío del Teatro Romano a esa misma pregunta: «qué haríamos si pudiéramos volver atrás».
Por su parte, Julio César Fuster, portavoz del Gobierno del Ayuntamiento de Mérida, ha reivindicado la vigencia de los clásicos y su capacidad para interpelar a la sociedad contemporánea. A partir de Fedra, ha reflexionado sobre la culpa, especialmente la que históricamente se ha atribuido a las mujeres, y sobre los juicios sociales que hoy se reproducen a través de las redes sociales. «Han cambiado las tecnologías, la manera de vivir o de relacionarnos, pero las pasiones humanas siguen siendo las mismas», ha señalado.
Un personaje inseparable de la historia del Festival
Fedra es uno de los personajes femeninos que con mayor frecuencia ha regresado al Teatro Romano de Mérida a lo largo de la historia del Festival. El mito creado por Eurípides y recreado posteriormente por autores como Séneca o Racine ha inspirado algunas de las producciones más recordadas del certamen y ha sido interpretado por algunas de las grandes actrices de la escena española, entre ellas Ana Belén o Lolita. Con este estreno, Lydia Bosch se suma a esa tradición escénica afrontando uno de los papeles más intensos y complejos del teatro clásico.
En esta ocasión, Fedra en los infiernos plantea una revisión contemporánea del mito. Tras pactar con las Moiras, la protagonista regresa del Inframundo con la esperanza de cambiar el curso de su historia, una reflexión sobre el deseo, la culpa, el destino y la posibilidad de redención que mantiene intacta la vigencia de este personaje universal.
José María del Castillo, autor y director del espectáculo, ha explicado que comenzó a escribir esta Fedra pensando desde el primer momento en Lydia Bosch y ha definido la obra como una revisión del mito que habla de «la culpa, los prejuicios sociales y las expectativas que tenemos sobre los demás y que no nos permiten ser libres». Para Del Castillo, la propuesta reivindica precisamente «el derecho a ser uno mismo» y a vivir sin el peso de las expectativas ajenas, una idea que resume una frase de Fedra al final de la función: si viviera una tercera vida, haría lo mismo, pero «quitándose la losa de la culpa».
Lydia Bosch ha confesado afrontar emocionada y con «vértigo» su debut en el Festival de Mérida y su regreso al teatro después de 37 años. La actriz ha asegurado que siente que «Fedra me ha elegido» en un momento de su vida en el que se encuentra preparada para sostener un personaje que considera «el más maravilloso» que ha tenido entre sus manos en toda su carrera. Bosch quiere vivir esta experiencia desde el disfrute, dejando atrás el miedo a defraudar y apoyada en la complicidad de sus compañeros y de todo el equipo artístico.
Julio Peña (Hipólito) ha destacado el mensaje de una Fedra que invita a desprenderse de esa culpa que, por diferentes motivos, acompaña a todas las personas y a «respirar y seguir adelante». Tras 16 años haciendo teatro, Peña ha reconocido la emoción y el «respeto absoluto» con el que afronta su primera vez sobre el escenario del Teatro Romano, una experiencia que ha definido como «un regalo de la vida».
Alejandro Albarracín (Teseo) regresa al Festival dos décadas después de haber interpretado a Telémaco en una versión de La Odisea y ha relacionado precisamente ese regreso con la segunda oportunidad que plantea la obra. «Me siento con más energía, con más ganas y con más ilusión», ha afirmado el actor, que afronta ahora Mérida con menos miedos y sin la presión de entonces, dispuesto sobre todo a disfrutar de un personaje muy diferente a cuantos ha interpretado hasta ahora.
El resto del elenco ha incidido en diferentes aspectos de una producción en la que conviven la tragedia, la espectacularidad visual y momentos de humor. Marta Calvó (Moira/Enone) ha destacado la singular concepción de las Moiras como un coro en el que tres intérpretes funcionan prácticamente como uno y la emoción de reencontrarse con el universo de Fedra junto a Lydia Bosch; Antonio Albella (Moira) ha subrayado la dimensión visual del montaje, una «Grecia en tecnicolor» marcada por un vestuario y una puesta en escena especialmente cuidados; Eva Diago (Moirá Láquesis/Ana Sandra) ha avanzado la presencia de potentes números musicales y el minucioso trabajo interpretativo desarrollado bajo la dirección de José María del Castillo; y Yaiza Marcos (Aricia) ha presentado a su personaje como una mujer superviviente, fuerte y valiente.
El estreno de Fedra en los infiernos abrirá una nueva semana de programación en el Teatro Romano después de la despedida, en la noche del domingo, de Cómicos de Roma, que ha cerrado su paso por el Festival tras cinco funciones con lleno absoluto y 16.411 espectadores.
Más información en https://festivaldemerida.net/programacion/fedra-en-los-infiernos/.