Del 14 al 18 de agosto de 2013

Las Tesmoforias

de Aristófanes

“Las Tesmoforias” es una de las comedias más blancas y brillantes de la segunda etapa de la gran producción teatral de Aristófanes. No es una comedia política, pero sí es un gran ejercicio de guerra literaria con el que era su mayor enemigo intelectual, Eurípides. La estructura de la obra no solo permite realizar una función de alto contenido en comicidad, sino que también nos permite, trabajando en su dramaturgia, hacer un gran espectáculo que a su vez presente el porqué de esa guerra feroz que libraban los dos autores y permitir hacer un repaso en clave de humor de las grandes y maltratadas protagonistas femeninas de las obras de Eurípides y compararlas con las heroínas de Aristófanes.

Es un obsequio para cualquier director, y la idea es aprovechar todo lo que depara el texto y toda la gran obra literaria de los dos dramaturgos para permitir al espectador profundizar
en el mundo teatral clásico, a través del disparate, de la risa constante y de la comedia entendida en el ritmo y la cadencia contemporánea. La estructura original de la función facilita la incursión de personajes y escenas de otras obras de los autores, sacándolas de su contexto originario para incorporarlas y adaptarlas a nuestra propuesta, con el fin de reforzar mucho más el entendimiento y favorecer el seguimiento del texto original y a la vez potenciar e incrementar la hilaridad del espectáculo resultante.

Esteve Ferrer

SINOPSIS

Eurípides se entera de que las mujeres de Atenas están conspirando para decidir su destino, enfadadas por cómo se las retrata en sus tragedias: aparecen como locas, asesinas, ninfómanas y suicidas. Utilizan el festival de las Tesmoforias, una celebración anual dedicada a la fertilidad y a su diosa Deméter, como tapadera para tramar un plan que haga que Eurípides pague por sus injuriosas palabras.

Eurípides, aterrorizado por lo que estaba a punto de pasarle,
va a buscar ayuda a la casa del afeminado poeta Agatón. Su plan es hacer que Agatón finja ser una mujer y vaya al debate de las Tesmoforias como infiltrado para así obtener información y hablar a su favor. Pero como éste se niega, el viejo suegro de Eurípides, Mnesíloco, se ofrece a ir en su lugar. A partir de ahí empieza el enredo.