Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida

Viernes
02
Sep 2016

Marco Aurelio

Por Eugenio Amaya

Cada proyecto para el Festival de Mérida y el monumental Teatro Romano es una aventura, un viaje incierto y emocionante que, al final del camino, aspira a la recompensa que nos trae el aplauso de los espectadores, jueces y destinatarios de nuestro esfuerzo.

La peripecia vital de Marco Aurelio, el emperador-filósofo, transformada en obra de teatro, un texto sensible y elocuente de Agustín Muñoz Sanz, nos transporta a Roma en el siglo II d.C. en un momento en el que el Imperio se tambalea, acosado por la peste y la guerra en las fronteras oriental y del norte. Nos conduce a lo más profundo de nosotros mismos porque el emperador Marco Aurelio no solo es un hombre de estado, es también un ser humano que se preocupa por las tribulaciones del alma y la búsqueda constante de unos principios que nos ayudan a vivir de forma más justa. También a aceptar la muerte como un paso más en nuestra travesía hacia la eternidad.

Y viajamos con él. “Marco Aurelio” se ha convertido en materia teatral gracias al pálpito vibrante sobre el escenario de actores entregados a sus personajes y de un coro de danza-teatro que nos estremece y perturba. Alrededor, en la zona invisible, un equipo de profesionales enriquece con su talento y dedicación el trabajo de todos. Como siempre.

Cuando lleguemos al puerto, la Fortuna nos dirá si hemos estado a la altura del reto.

Mientras tanto, viajamos, sonreímos, sudamos, nos caemos y levantamos, cavamos en nuestro interior en busca de lo que hay detrás de la palabra escrita… Suspiramos y volvemos a empezar. Escribo estas palabras, dos semanas antes del estreno, con la convicción serena de que nuestra entrega iluminará la escena del Romano y esparcirá a nuestro alrededor aquello que buscamos cuando formamos parte de esta comunión mágica entre el teatro y el público.

Vídeo: Antonio Burguillos